No llaméis a mi puerta. Nunca seréis bienvenidos.

¡ME CAGO EN TODO EL QUE DÉ COBERTURA Y APOYO AL PP Y SU GOBIERNO FASCISTA!

¿Que por qué me pongo así?, bah, bah, bah, por tonterías. Y también por este botón de muestra:

"En sintonía con el proyecto de Código Penal que se está tramitando en el Congreso de los Diputados, en el que desaparecen las FALTAS -pues algunas se convierten en DELITOS LEVES y otras quedan destipificadas (es decir, salen del ámbito de las infracciones penales)- [...] De este modo, ciertos comportamientos dejan de ser sancionables en el ámbito penal y pasan a serlo en el ámbito administrativo"

¿A que parece una tontería sin importancia eso de sacar faltas del código penal?, pues no, porque en lugar de los Tribunales, ahora será el Estado el que se tome la justicia por su mano. Este Estado represor como pocos que trata de meternos el miedo en el cuerpo y quitarnos la libertad y el derecho a la salud, a una vida y una vejez digna después de décadas de trabajo; a la educación, la cultura, la vivienda, el trabajo y la justicia; al cooperativismo, al desarrollo y al crecimiento personal. Este Estado que..., ¿cómo llamarlo? ¿FASCISTA?, este Estado fascista va a ser el único que decida a quién criminaliza, a quién premia, cuándo castiga y de qué modo; PASÁNDOSE LAS LEYES POR EL FORRO DE SU RODILLO sin que ningún juez pueda intervenir para parar sus desmanes. Este Estado Fascista que se ha cargado hasta la maravillosa posibilidad que teníamos al alcance de la mano de que la ETA entregara las armas (nos ha jodido, son criminales, pero no tontos). Este Estado Fascista que está abocando a la gente más desfavorecida a la violencia si quiere sobrevivir. Porque en España, hoy, vivir, lo que se entiende por vivir, hay millones de personas a las que este gobierno les ha quitado esa posibilidad; y no sé ustedes, pero si yo no tengo otro modo de dar de comer a mi Andreíta, yo por mi Andreíta también mato.

De modo que si no es por el medio de señalarles como Fascistas y colaboradores del Fascismo, y de IMPEDIRLES LA ENTRADA EN NUESTRAS CASAS Y EN NUESTRA VIDA, ¿Qué otra opción tenemos los ciudadanos durante éstos dos larguísimos años que nos quedan? La desobediencia masiva y pacífica. Es decir, una ilusión. Es decir, casi nada. Es decir, esperar hasta las nuevas elecciones.

Y la pregunta que me asalta ahora es.
¿CUÁNTO TARDARÁN EN CARGARSE TAMBIÉN LA POSIBILIDAD DE ACUDIR A ELECCIONES LIBRES?

No hay comentarios: